Clemente · Educativo · Sentimientos

¡No le cortes las alas!

El mayor sentimiento que compartimos los papas de niños diagnosticados con cualquier tipo de enfermedad autoinmune, es el miedo. ¿Hasta qué punto este miedo puede afectar el crecimiento de nuestros hijos?

Cuando tienen una invitación a dormir a otra casa, cuando los invitan a pasar la tarde donde un amigo, son esas ganas de decir no por miedo a que algo le suceda, pero que al mismo tiempo necesitas dejarlo ir porque es lo normal de la vida, pero que no tienes ni idea de explicarle a otra mama como son sus cuidados, que puede hacer, que puede comer y que no debe hacer. El simple hecho de llenarnos la cabeza de cucarachas, creando fantasmas, y escenas donde no los hay nos hace decir sin pensar: NO PUEDE, OTRO DÍA MEJOR.

Como mama de un niño de siete años que fue diagnosticado a los tres años he vivido cada uno de esos sentimientos y de esas etapas.

Les tengo que confesar que muchas veces he dicho no por miedo, hoy en día siento la tranquilidad y la confianza de dejarlo ir delegándole a él toda la responsabilidad.

Cada edad trae su afán, decía mi mama y pues sí, así es.

A veces los creemos incapaces o medio bobitos, pero créanme que hay un instinto de supervivencia dentro de ellos que siempre los lleva a actuar de la manera correcta cuando tienen que tomar una decisión.

Mamás, papás hoy les quiero aconsejar que involucren a sus hijos en el proceso, la toma de decisiones es algo que debemos de hacer siempre contando con su opinión, así algunas veces no sea la correcta. Son esos momentos los que los van a hacer entender su manejo. Muchos de nosotros caemos en el mismo error de decidir por ellos o de decir no antes de que ellos puedan pensar y responder.

La diabetes y su manejo hace parte de la crianza de nuestros hijos, al igual que cualquier valor o norma que les inculquemos, sí los acostumbramos a hacerles todo y a tomar decisiones por ellos llegará el día que ellos tengan que asumir la responsabilidad y no van a tener el conocimiento ni la seguridad de hacerlo.

Como mamás y papás el dolor que sentimos de ver a un hijo en una situación difícil, o de sufriendo, es inexplicable e inigualable, pero no podemos permitir que la tristeza y los sentimientos opaquen a nuestros hijos.

Hoy les pues decir que mi sentimiento hacia la diabetes es el mismo que hace casi cinco años, que no se vuelve más fácil con el tiempo. Simplemente nos volvemos más fuertes y aprendemos a reaccionar y a manejar cada situación.

¡Aférrense de ese futuro en el cual proyectan a sus hijos y luchen por verlos ahí pero permitan que sus hijos sufran, se equivoquen y salgan adelante por si solos!

 

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Educativo

La vitamina D puede ser un gran aliado.

A los dos días del diagnóstico de Gabriela, empezamos a recibir muchas visitas, entre esas, estuvo un gran amigo de mi esposo del colegio y endocrinólogo, donde uno de sus consejos fue darle a Gabriela una dosis diaria de Vitamina D.

Seguimos su consejo tal cual, pero poco a poco empece a investigar un poco más y es así como entendí porque era tan importante para Gabriela.

Hay varios estudios que muestran que la Vitamina D esta asociada con la resistencia a la insulina.

La Vitamina D esta presente en las células beta del páncreas, las células betas se apoyan del calcio para producir y secretar insulina, y la insulina como ya sabemos, regula los niveles de azúcar en la sangre.

Que significa entonces?

Que a medida que tengamos una mejor absorción de calcio (gracias a la vitamina D),  le facilitamos el trabajo a la insulina para actuar sobre los niveles de sangre (menor resistencia).

Encontramos también que ayuda a mejorar el ánimo y a decrecer la producción del colesterol malo, siendo el ánimo y el colesterol dos factores de riesgo en nuestros hijos con diabetes.

Ahora, no es tan fácil que logremos tener una alta ingesta de esta vitamina en los niños, ya que la mayor fuente de Vitamina D se logra con la exposición al sol, lo cual puede también convertirse en un riesgo para cualquier menor de edad.

Adicionalmente, aunque hay algunos alimentos que pueden ser fuente como algunos pescados, aceite de hígado o, otros fortificados como la leche, la margarina, jugos y cereales, las dosis son muy pequeñas.

De ahí que una gran recomendación que me hizo fue buscarla en un suplemento, es por esto que usamos estas pastillas, una dosis diaria, NO tienen azúcar y saben a chicle!

Gabriela las toma todos los días en la mañana y de hecho su hermanita, dos años menor también las consume.

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IMPORTANTE:

  • NO DEBEN TENER AZÚCAR.
  • LEER LA TABLA NUTRICIONAL Y VALIDAR LA INFORMACIÓN.
  • VALIDAR SU CONSUMO CON SU MEDICO.
Amalia · Clemente · Educativo · Gabriela

Tengo diabetes, ahora qué puedo comer?

Buenas noticias, vas a poder comer de todo!

¿Cuál es el truco? 

  • Conocer y manejar listas de conteo de carbohidratos: el conteo de carbohidratos es muy útil porque te permite planificar las comidas de acuerdo a tus gustos y costumbres, a tus necesidades nutricionales y a la cantidad de energía que requieres en proporción a la actividad física que realizas cada día, debes ser moderado y responsable con las comidas.

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Tomado de: Clínica integral de la diabetes. Medellín, 2016.

 

  • Aprender a calcular la relación insulina/carbohidratos: la dosis de insulina que se utiliza depende de la cantidad de carbohidratos que se decida comer. Se debe aplicar con cada comida y aplicar la insulina varias veces al día con jeringa o con la bomba de insulina.

         500 ÷ dosis de insulina total diaria (DTI) = Gramos de carbohidratos que        (1)                                                                                              cubre una unidad de insulina rápida

Para los cálculos de la DTI se usa la MEDIA de la dosis total de insulina necesitada en tres días.

Por ejemplo: si te aplicas diariamente 7 unidades de insulina rápida y 3 de insulina lenta (o basal), entonces la dosis de insulina total diaria es de 10 (7 + 3).

Aplicando la fórmula (1):

500 ÷ 10 = 50 = Gramos de carbohidratos que cubre una unidad de insulina rápida

Significa que por cada 50 gramos de carbohidratos que consumas, debes aplicar 1 unidad de insulina rápida. La relación de insulina/ carbohidratos es 1:50.

  • Aprender acerca del factor de sensibilidad a la insulina (o el factor de corrección).

Para saber cuántas unidades de insulina de acción rápida debes aplicar si en determinado momento tienes un nivel de glucosa alto o bajo, debes usar el factor de corrección.

1800 ÷ DTI = factor de sensibilidad a la insulina (o factor de corrección)       (2)

Continuando con el ejemplo anterior y aplicando (2)
1800 ÷ 50 = 36factor de sensibilidad a la insulina (o factor de corrección)

Este 36 de factor de corrección significa que 1 unidad de insulina le producirá una bajada aproximada de glucemia de 36 mg/dl.

Cómo utilizar el factor de sensibilidad o de corrección para calcular el bolo corrector?

Glucometría real – glucometría meta  = Unidades de insulina extra que poner                                       Factor de corrección

Por ejemplo:
Glucometría real (antes de comer): 250 mg/dl
glucometría objetivo: 100 mg/dl
Factor de sensibilidad o corrección: 36

Aplicamos la fórmula 250–100/36 = 4 unidades extra que habría que administrar como dosis de corrección.

Mi sugerencia es integrar al grupo de acompañamiento a una nutricionista (que cuente carbohidratos y conozca de diabetes) y obviamente a tu endocrino y a tu pediatra. Es importante tener en cuenta que no todos los organismos son iguales, cada quien tiene sus propias necesidades. Lo que le sirve a Amalia puede que no le sirva a Clemente, a Gabriela o a otra personas.

 

 

 

 

Educativo

¿Qué son los carbohidratos?

La gente cree que tener diabetes tipo 1 es simplemente no comer cosas dulces pero NO, tener diabetes tipo 1 no es dejar de comer cosas dulces, es aprender a comer.

La verdad este tema de la alimentación es extensa y llena de información pero vamos a empezar poco a poco para que me puedan entender.

Lo primero que tenemos que entender es que el cuerpo humano funciona por una fuente de energía que la obtiene a través de los alimentos, las principales fuentes de energía son: las grasas o los carbohidratos. Los carbohidratos son entonces la principal fuente de energía del cuerpo y deben constituir el 60% de la dieta.

Ahora si, vamos a hablar de los carbohidratos, la mayoría de los alimentos tienen carbohidratos, hidratos de carbono, glúcidos, azúcares o sacáridos todo es lo mismo comúnmente conocido como carbohidratos.

Recuerden que les dije que el cuerpo obtiene su fuente de energía de los carbohidratos o las grasas, una vez el cuerpo hace su mágico trabajo de descomponer los carbohidratos estos se convierten en glucosa o más conocida como AZÚCAR en sangre y gracias a esto su cuerpo funciona y les da toda esa energía que necesitan para sus rutinas diarias, esto NO quiere decir que los carbohidratos solo sirvan como fuente de energía, sirven para muchas otras cosas pero en este caso vamos a hablar de nuestro tema principal y como ellos nos afectan si no los aprendemos a conocer y a manejar.

¿Qué tiene que ver esto con la DIABETES? La respuesta es TODO.

La insulina es la encargada de liberar el azúcar en la sangre, si no produces insulina todos los carbohidratos que consumes que finalmente se convierten en azúcar se van a quedar retenidos en tu sangre.

Los carbohidratos se conocen como carbohidratos simples o complejos:

  • Los monosacáridos, o comúnmente conocidos como carbohidratos simples son los carbohidratos que están formados por una sola molécula. Son aquellos que elevan de forma rápida los niveles de azúcar en la sangre debido a que su digestión y absorción es casi de forma inmediata. Son azúcares refinados que se digieren rápidamente y tienen muy poco valor nutritivo, porque no contiene suficientes nutrientes esenciales, por lo que es aconsejable limitar su consumo a pequeñas cantidades. Ejemplo de ellos son lo dulces, el chocolate, los jugos de frutas, los cereales envasados.
  • Los disacáridos, o complejos, son los carbohidratos que están formados por dos moléculas de carbohidratos simples o por más monosacáridos. La mayoría de estos carbohidratos son ricos en vitaminas, fibra y minerales, por lo que tardan más en ser digeridos, en llegar al torrente sanguíneo y debido a su complejidad no aumentan los niveles de azúcar en la sangre tan rápidamente. Ejemplos de carbohidratos complejos son: la avena, el trigo, cereales integrales, legumbres.

 

Entonces, lo más probable es que pienses que las personas con diabetes deben consumir los carbohidratos complejos. Sin embargo, los carbohidratos que se deben consumir dependen del índice glucémico del carbohidrato. El índice glucémico es un valor que determina qué tan rápido se aumentan los niveles de glucosa en la sangre al consumir el carbohidrato. Es decir, el índice glucémico se clasifica en bajo, medio o alto. Y por supuesto, las personas con diabetes deben preferir el consumo de alimentos con bajo índice glucémico.

Volvemos a el primer comentario de este post, la gente cree que tener diabetes es dejar de comer, con esta pequeña información les acabo de responder y por eso la respuesta es NO, a veces un carbohidrato complejo puede afectar más que un dulce de cacao.

Por esta simple y sencilla razón toda persona insulino-dependiente debe de inyectarse más de una vez al día y para inyectarse requieren un buen manejo de los alimentos, en especial un conteo de carbohidratos, para identificar la dosis correcta de insulina que deben suministrarse.

Les explique que el azúcar en la que se convirtió el carbohidrato queda retenida en la sangre , esto quiere decir que sí se inyectan mucha insulina me va a quedar haciendo falta carbohidrato, me sobra insulina y por lo tanto la persona va a tener una hipoglicemia. Si por el contrario, me inyecto muy poca insulina, me va a quedar azúcar en la sangre y la persona va a tener una hiperglucemia.

Amalia · Colegio · Educativo · Historias · Uncategorized

Amalia: un nuevo año escolar

Esta semana empezamos un nuevo año escolar. Para todos papás un nuevo año escolar trae consigo muchas expectativas: ¿cómo serán sus profesores nuevos? ¿quién será el profesor titular (¿será fulanita? siempre tenemos alguna en la mente) ¿quiénes serán sus compañeritos? ¿qué cosas nuevas pasarán este año? como padres los motivamos y tratamos de prepararlos lo mejor posible para esta nueva etapa que inician, les compramos útiles, uniformes y ese primer día los despertamos con la mejor energía, los abrazamos y los entregamos al colegio, a los nuevos profes.
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Para nosotros, los papás de niños con diabetes, el inicio de un año nuevo es una mezcla de sentimientos grande: entre la emoción por verlos crecer y la angustia por todos los cambios que van a tener: ¿será el nuevo profesor consciente de la condición de mi hija? ¿estará pendiente? ¿Dimensionará las consecuencias de no monitorearla? ¿será protector o me le ayudará a empoderarse de su condición? para mí, es una carga emocional grande, de solo pensar en ese cambio se me hace un nudo en el pecho, se me aguan los ojos, me duele el corazón pero respiro y trato de darme fuerza, es solo un cambio de año escolar, Amalia va a poder y yo también.
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Cuando Amalia era más pequeña me iba para el colegio una semana antes del inicio de clases, llevaba impreso el “manual de instrucciones” (literal) de Amalia y se lo compartía a los profesores de Amalia, también les explicaba un poco sobre la diabetes. El colegio nos ha apoyado con estos cambios, y los profesores han sido “ángeles” que en su gran mayoría han demostrado compromiso y cada uno con su toque le ha dado un acompañamiento a Amalia que le ha ayudado a ser lo que es ahora.

Después de iniciar varios años con diabetes estoy son mis recomendaciones:

  • Imprimir una corta explicación de la condición: incluir foto del niño para que todos los profesores lo reconozcan, no le ofrezcan comida sin control y puedan ayudarlo en caso de necesitarlo. Ser concisos, explicar los rangos de hipoglicemia, los síntomas, y las medidas a tomar en caso de una baja de azúcar. Hacer lo mismo con la hiperglucemia. Incluir los datos de contacto por si tienen dudas, estar siempre disponibles para resolverlas.
  • De ser posible reunir a los profesores que están en contacto con el niño. Entregarles el documento preparado previamente. Explicar la diabetes y la importancia del control. Esto hacerlo muy sencillo, transmitir un mensaje corto pero claro.
  • Llevar una cajita con los suministros para tratar hipoglicemias: jugos, pastillas de glucosa o pequeños dulces (frunas o gomitas). Día a día enviar termo no con agua para tratar las hiperglicemias.
  • Enviar cada día el glucómetro y los materiales necesarios para sus chequeos.
  • Enviar la insulina.
  • Amalia llega su propia lonchera para controlar su alimentación. Desde la casa le incluimos un papelito en donde le recordamos los carbohidratos que contienen las comidas que va a tomar en el colegio, lo que facilita el cálculo de la dosis de insulina a suministrar.
  • En algunos años, sobretodo cuando estábamos empezando, le explicábamos la condición de Amalia a sus compañeritos, obviamente con lenguaje sencillo. Ahora ellos son los mejores aliados, la conocen y la apoyan, nunca han tenido un comentario despectivo sobre su condición.
  • Agradecerle a los profesores por su apoyo. Lo sabemos, los niños con diabetes requieren de un esfuerzo extra por parte de los profesores. Por lo tanto debemos agradecerles su acompañamiento.
  • Lo anterior debe ir ligado a una adecuada y constante comunicación para retroalimentarlos, corregirlos con paciencia.
  • Si en el colegio suelen celebrar cumpleaños o tienen eventos especiales, pídeles a los profesores que te lo notifiquen para que puedas acompañar la ingesta de carbohidratos con la dosis adecuada de insulina,
  • Finalmente, empoderar a nuestros hijos, delegarle ciertas responsabilidades de acuerdo a su edad. Irlos educando, darles confianza y seguridad. Asegúrarles que todo va a estar bien, que ellos no están solos, somos un equipo que los acompañamos, y ellos pronto serán personas autónomas.

Les comparto un documento que usamos durante varios años, espero les pueda servir: (XXXX tiene diabetes). Incluso, si tienen comentarios o recomendaciones que nos ayuden a mejorar, son bienvenidas!

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¿Para qué sirve y cómo actúa la insulina?

El cuerpo humano está formado células, que a su vez forman tejidos, y los tejidos forman órganos. Entonces el cuerpo humano es un conjunto de órganos, en donde cada órgano tiene una función particular a realizar. Para el funcionamiento del cuerpo es necesario la energía, que se puede obtener a partir de los alimentos que consumimos. Generalmente, más de la mitad de los alimentos que consumimos contiene carbohidratos (llamados también hidratos de carbono, azúcares e incluso glúcidos).

Las personas necesitamos tomar alimentos que nos van a proporcionar la energía necesaria para el funcionamiento de los órganos, permitiendo renovar las partes del organismo que se van gastando. En los niños los alimentos permiten su crecimiento y desarrollo.

Al alimentarnos estos carbohidratos pasan al estómago y al intestino, y se transforman mediante la digestión de la glucosa (que es el azúcar más sencillo). Una vez los carbohidratos se encuentran en forma de glucosa, pasan a la sangre y en ese momento, en condicionales ideales, es cuando actúa la insulina.

La insulina es necesaria para que la glucosa entre a las células y se pueda utilizar como fuente de energía. A manera de ejemplo, la insulina es la “llave” que permite la entrada de la glucosa al interior de la célula. Las células entonces aprovechan la glucosa para producir energía inmediata, y la sobrante se almacena en el hígado y en los músculos en forma de glucógeno (energía de reserva). Cuando estos depósitos están llenos, el exceso de glucosa se transforma en grasa y se acumula.

En las personas con diabetes tipo 1 lo que ocurre es que uno de sus órganos, el páncreas, no fabrica insulina, por lo que al faltar ésta, la glucosa no entra en las células, y no se puede producir la energía que se necesita para el funcionamiento del cuerpo.

Actualmente, disponemos de insulina comercial para utilizarla en las personas que les hace falta, es decir a las personas que tienen diabetes tipo 1. Como ya lo hemos mencionado esta insulina se administra en forma de inyecciones diarias.

 

 

Amalia · Educativo · Historias · Sentimientos

Aprendiendo gracias a la diabetes

Mi nombre es Pablo, tengo 32 años y soy el tío y padrino de Amalia. En mi familia hay tendencia a ser más bien acuerpados, y siempre he tratado de cuidarme con la comida y hacer ejercicio para ser saludable. 

Cuando era más chiquita, Amy había vivido un tiempo en mi casa, y nos volvimos muy buenos amigos y cómplices. Aunque el diagnóstico de Amy fue un momento familiar muy difícil, para mí era un alivio saber por fin qué era lo que le estaba pasando, yo había estudiado unos semestres de medicina y tenía conocimiento de la Diabetes,diferenciando la tipo I, y  sabía que con un manejo adecuado puede tener una vida normal. 

Teniendo esta nueva regla de juego, empecé a volverme consciente de lo mal acostumbrados que estamos socialmente, la gran mayoría de detalles (de demostraciones de afecto), son comida. Y no porque Amy no pudiera comer nada, pues mientras sepa cuántos carbohidratos tiene (o se los calcule) puede comer prácticamente lo que sea. 

Pero empecé a estar más atento de esto. Antes se regalaban flores, o se escribían cartas, ahora es una chocolatina o algún dulce. Y uno o dos están bien, pero se nos empieza a volver costumbre y terminamos con una adicción latente que nos va haciendo más mal que bien a mediano y largo plazo. Y va más allá. Al reunirse en la casa de algún amigo, o visitar a alguien en la clínica, llevamos comida (harinas o dulces), que nos hacen quedar bien y no implican grandes inversiones o esfuerzos en la elección. 

Una de las cosas que he aprendido con Amy, es que los detalles no tienen que ser comida o costosos. Ella goza desde un sticker hasta un castillo de Lego. Más que el detalle es la experiencia asociada, el momento especial que se cree alrededor del regalo. Mi mamá les enseñó (A Amy y a su hermanito Agus) a hacer masa de harina, sal y agua. Básico. Y no se alcanzan a imaginar cómo gozan, lo que se les ocurre, y las horas que se entretienen sin una pantalla o algún otro estímulo. 

La comida, como los juguetes, debe ser para favorecer el desarrollo de los niños, más que para sobre-estimularlos momentáneamente. 

Ahora, miramos orgullos a Amalia cuando, en una piñata, dice que no quiere torta porque está muy dulce, o prefiere agua porque es más simple. Y no porque no pueda comer, sino por decisión personal, pues ella se ha vuelto, y nos ha vuelto, más consciente de la cantidad de azúcar en algunos alimentos y lo innecesaria (más que nociva) que se vuelve dentro de la dieta cotidiana.

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Pero de vez en cuando, seguimos disfrutando un helado, un paleta o unos chicles, porque mientras puedan, los niños serán niños…