Educativo·Sentimientos

¿Qué es la diabetes tipo 1?

Aunque la sociedad suele reconocer una única diabetes, en realidad existen diferentes tipos de diabetes. En este caso nos referiremos únicamente a la diabetes tipo 1, conocida también como diabetes insulino-dependiente o diabetes juvenil. La diabetes tipo 1 es una condición que generalmente se diagnostica en niños y adultos jóvenes, pero puede ocasionarse a cualquier edad, incluso pasados los 80 ó 90 años. Únicamente el 5% de las personas con diabetes tienen diabetes tipo 1.

En la diabetes tipo 1, la causa es una deficiencia absoluta de la secreción de insulina, es decir el cuerpo no produce insulina, hormona natural que en condiciones normales produce el páncreas y es fundamental para convertir el azúcar, los almidones y otros alimentos en la energía necesaria para la vida diaria.

Las personas que viven con diabetes tipo 1 deben inyectarse la insulina que su cuerpo no produce. Es muy importante usar la dosis de insulina que corresponde según los alimentos que come, la actividad física que realiza, incluso para el reposo y la rutina del día a día.

La causa exacta de diabetes tipo 1 se desconoce. La más probable es un trastorno autoinmune, que ocurre cuando el sistema inmunitario ataca por error y destruye las células beta (ß) de los islotes pancreáticos sanas. La autodestrucción de las células ß sanas tiene múltiples factores genéticos inductores, es decir, la tendencia de desarrollarla puede ser transmitida a través de las familias. Pero no sólo se necesitan los factores hereditarios para desarrollarla, al parecer, esta condición también está relacionada con factores ambientales que no se conocen con exactitud. Por todo esto la diabetes es catalogada como una enfermedad multifactorial.

Los síntomas preliminares de la diabetes generalmente incluyen: mucha mucha sed,  pérdida de peso, hambre constante, cansancio, visión borrosa, aumento de la frecuencia de orina (incluso el orinar de noche o mojar la cama),  y aliento y sudor con olor a fruta dulce.

Algunos datos “curiosos” relacionados con la diabetes incluyen:

  • La diabetes tipo 1 representa aproximadamente el 5-10% de la diabetes a nivel mundial.
  • A la gente mayor que desarrolla diabetes tipo 1, con frecuencia se la diagnostica mal, como si tuviese diabetes tipo 2.
  • A diferencia de otros tipos de diabetes, la mayoría de las personas a la que se le diagnostica diabetes tipo 1 por primera vez, no son obesas.
  • El 85-90% no tendrá antecedentes familiares conocidos de la enfermedad.
  • La diabetes se diagnostica en todos los grupos étnicos, pero es más frecuente en los individuos con ascendencia europea.
  • A la fecha no hay cura para la diabetes.
  • La diabetes es una de las enfermedades más estudiadas a nivel mundial. Dichas investigaciones están enfocadas no solo en la cura para los pacientes que padecen la condición sino también en la búsqueda de diferentes formas de identificar tanto a los individuos de alto riesgo como las formas de protegerlos.
  • Aunque la tiene un componente hereditario, y a la fecha existen algunos exámenes en sangre predictores, es imposible saber con certeza quién la desarrollará porque es una condición multifactorial, por lo tanto depende de diversos factores para desarrollarse, no sólo los hereditarios. Por ejemplo, entre gemelos idénticos (quienes se supone que tendrán el mismo riesgo genético), tradicionalmente se informa que sólo cerca del 40% tendrán ambos la enfermedad.
  • Gracias a las numerosas investigaciones que se desarrollan actualmente, existen algunos biomarcadores (anticuerpos y genes) para predecir quién podría desarrollar la diabetes en sangre.
  • Existen muchas teorías sobre los factores ambientales que “despiertan” la diabetes tipo 1: infecciones virales, estrés ambiental, infecciones por hongos, pueden desempeñar un papel.
  • Los niños y las personas con diabetes tipo 1 pueden aprender a controlar su condición y tener una vida larga.
  • Las personas que viven con diabetes tipo 1 pueden comer azúcar.
  • Las personas con diabetes conocen muy bien su cuerpo. Cuando ellos dicen que pueden comer algo, ellos pueden. Cuando rechazan algo, es por una razón. Son muy inteligentes, más conscientes de su alimentación y aprenden cómo cuidarse a sí mismos.

 

Referencias

1. http://www.diabetes.org

2. Asociación americana de la Diabetes. Diagnóstico y clasificación de la diabetes mellitus. 

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Hola PAPAS de Kinder 4!

Ser mama de un niño con Diabetes no es una tarea para nada fácil, entre las mil preguntas que me hice, y donde traté de saltarme de el porqué a mi? a un, para qué a mi?, me hice un planteamiento que me sirve para animarme cada día y sobre todo ante momento en los cuales a veces me siento desfallecer o siento que el cansancio se apodera de mi: POR QUE SOY LA PERSONA IDÓNEA PARA ACOMPAÑARLA EN ESTE CAMINO Y PROVEERLA DE LAS MEJORES HERRAMIENTAS PARA LOGRAR TENER UN VIDA TOTALMENTE NORMAL.

Y así es, aunque las dudas nos asalten y nos inunden las preguntas “necias” de nuestros amigos (que muestran el gran desconocimiento que se tienen acerca de la diabetes), GABRIELA ES UNA NIÑA NORMAL, que necesita de la insulina, así como el que no puede ver, necesita gafas

Gabriela fue diagnosticada cuando aún estaba en la guardería, y allá nos acompañaron de una manera increíble en todo este proceso de entendimiento y de conocimiento de este nuevo estilo de vida, aún así todo era más manejable porque ella solo iba medio tiempo, avisaba si se sentía maluca y las profes aprendieron rápidamente como medirla, y para su media mañana le mandábamos una lonchera balanceada donde le daban la comida de acuerdo a la medida que tuviera antes de su media mañana. Es más, todos los niños, esperaban ansiosos la medición de Gabriela para saber que iba a ser su comida y al contrario de lo que era un temor mio, de que se sintiera diferente por llevar su lonchera aparte, pues resultó siempre ser la gran envidia y todos los niños querían era su lonchera.

La entrada al colegio sería otro tema, una jornada mas larga, niños nuevos en el salón, almuerzo en el colegio , posibles comidas a deshoras,  o sea que ahora si debían aplicarle insulina en el colegio. ¿Cómo le explicaba a los profes, a los otros niños, a los otros papás?

Es aquí donde toma gran relevancia el tema de la educación y sensibilización para todas las personas que estarían a su alrededor y en contacto con ella.

Hoy les quiero compartir una pieza que creé para que en la primera semana de clases le llegara a todos los papas de sus compañeritos en sus cuadernos y así explicarles un poco que es la diabetes y que ellos,  a su vez lograran tener un poco más de información si sus hijos llegaban con alguna pregunta.

Esta nota, acompañado de un libro que les leyó la profesora a los niños donde explicaban que un compañerito tenía diabetes, ayudaron mucho para que Gabriela no se sintiera ni estigmatizada ni diferente. En el primer reporte de los profesores, cuando les pregunte por el manejo de ella con la diabetes, me dieron la mejor respuesta de todas….

“diabetes? Que es eso? Gabriela es una niña feliz y tranquila, la diabetes no la define y nunca la ha usado como excusa de algo…”

Sentí una tranquilidad gigante, la diabetes estaba en un segundo plano en su vida, y no le robaba protagonismo a su esencia.

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Carta para los papas del salón de Gabriela.
Clemente·Historias

Tener o no tener un segundo hijo

La verdad mi primer embarazo no fue nada fácil, tuve un embarazo de alto riesgo y muchas idas y acostadas por amenaza de parto prematuro, hasta que finalmente lo que la naturaleza dice algún día será por más que tratemos de evitarlo y Clemente llego al mundo en la semana número 33. Estuvo un mes en neonatos y salió a casa con oxígeno, a los 18 meses se nivelo en talla y peso con un niño de su edad y a los 3 años tuvo su diagnóstico de la diabetes pero sus cifras eran tan altas que el Doctor asegura que podría llevar 6 meses o más con ella, como les he dicho varias veces, Clemente es mi Milagro de Dios, como lo llamo yo. Desde que estaba en mi vientre.

Cuando Clemente tenía 2 años soñaba con otro bebe sin embargo los Doctores me advirtieron que el embarazo podría traer ciertas complicaciones como el de Clemente. Sin importarme quisimos seguir adelante con la idea pero nunca nos imaginamos que fuera a ser algo tan rápido, de repente un dolor indescriptible me despertó, no podía ni caminar así que decidimos ir al hospital más cercano, después de varios exámenes salió positiva para embarazo y tenía 7 semanas de, lo que no sabían era el porqué del dolor, finalmente me realizaron una ecografía y salió que tenía un embarazo ectópico. Lo increíble era que no se había reventado aun y que usualmente esto pasa en la semana #6 porque no tiene más espacio y se revienta.

El dolor y la ecografía mostraban que estaba a punto de reventar y necesitaba cirugía urgente. Finalmente todo salió bien pero mi trompa derecha fue extraída.

Pensar en otro bebe era de verdad una pesadilla para mí, tenía una mezcla de sentimientos no superados, cuando alguien me preguntaba que si no quería tener más hijos, yo solo sentía un miedo y una tristeza profunda pero  no sabía explicar el por qué.

Clemente finalmente cumplió cinco años y empezó con el tema de que quería un hermanito. Tengo que ser honesta y confesarles que no me importaba lo sucedido ni lo riesgoso que fue el primer embarazo, la verdad solo me importaba que mi segundo hijo tuviese Diabetes, me daba pavor pensarlo, no quería ni estaba preparada para sentir y vivir lo que habíamos pasado durante el diagnostico de Clemente.

Como es la naturaleza de la vida los hijos van creciendo y dejando de ser bebes y a medida de que el pedía su hermanito yo sentía que ya no tenía un bebe y que se estaba volviendo un niño, empecé a sentir algo que creo que solo las que somos mamas lo hemos sentido y es, esa necesidad de amar a una persona cuando la ves por primera vez, a sentir esas patadas en tu vientre y saber que dentro de ti estas formando vida. Mi esposo estaba negado rotundamente, el tema le producía pavor.

Un día tomamos la decisión de salir a comer y conversar del tema, él estaba tan asustado y nervioso que cada 5 minutos sin exagerar pedía un trago de tequila. Entre la comida, el tequila y muchos pensamientos y sentimientos compartimos, lágrimas y sonrisas decidimos ir al médico y consultar. Finalmente los dos coincidimos que un sentimiento, un miedo y una angustia no podía privar a nuestro hijo de crecer con un hermano que es lo mejor que uno puede tener y que el miedo siempre iba a existir pero que por lo menos ya conocíamos y sabíamos manejar la Diabetes en caso de que llegase nuevamente a nuestro hogar, que en familia saldríamos adelante.

Hoy en día Abraham nuestro segundo hijo tiene 22 meses y ha sido la mejor decisión que hemos tomado y que nuestro miedo aún existe pero seguimos pensando lo mismo que aquella noche que tomamos la decisión de buscar un segundo hijo.

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¿Cómo afecta la cetoacidosis a un paciente con diabetes?

Cómo la mayoría de ustedes lo saben, y para los que no lo saben, todos los pacientes insulinodependientes tienen dos cosas importantes por las cuales luchar todos los días: la prevención de la hipoglicemia y de la hiperglicemia.

Lo hemos hablado anteriormente, una hiperglicemia es cuando los niveles de azúcar se incrementan o suben en la sangre. Cuando la persona no toma decisiones rápidas ni indicadas, y permanece un periodo de tiempo prolongado con el azúcar alto en el cuerpo, pueden suceder dos cosas: el primer paso es la cetoacidosis, el segundo paso es el coma diabético.

Hoy, les quiero contar que es una cetoacidosis, y cómo la cetoacidosis se presenta más fácil en una persona con bomba de insulina que en una persona que utiliza inyecciones de insulina.

Tomado de:  google/cetoacidosisdiabetica.

Este interés de hablar de la cetoacidosis me surgió después de un incidente que Clemente tuvo la semana pasada y pienso que muy pocas personas conocen este término y saben cómo actuar en caso de detectar síntomas.

Recuerden que Clemente utiliza bomba de insulina para manejar su diabetes. Como es rutina en mi casa, la semana pasada cambiamos el equipo de infusión de Clemente, es decir: el reservorio para la insulina, la insulina, y el equipo de infusión e inserción.

Cuando algo está fallando en el equipo de infusión de Clemente, hay dos señales claves para mí:

  1. Que se ponga insulina cada hora (bolus) y los niveles de azúcar no bajen relativamente nada.
  2. Que se revise todo el equipo de infusión, se aumente la dosis de insulina y aún así continúe con los niveles de azúcar altos.

La semana pasada identificamos ambas señales en Clemente: al amanecer los niveles de azúcar en la sangre estaban bastante elevados, empezamos a poner insulina con la bomba. Vimos que era difícil de corregir después de varias horas, procedimos a cambiar nuevamente todo el equipo de infusión  y a aplicar insulina mediante inyección ya que tiene un efecto más rápido que la bomba de insulina.

Con estos cambios los niveles de azúcar en sangre de Clemente se normalizaron y pudimos  reanudar la infusión de insulina  de la bomba. Sin embargo, pasadas dos horas los niveles de azúcar aumentaron nuevamente.

La verdad no tenía ni la menor idea de que era lo que estaba pasando,  empecé a revisar diferentes factores:

  • Clemente se había puesto insulina cada 30 min (lo que no es usual) para intentar bajar los niveles y no lo habíamos logrado.
  • El equipo de infusión estaba recién puesto…. Poco probable que estuviera funcionando mal (la aguja torcida o doblada)

Nuevamente optamos por suspender la infusión de la bomba e inyectar con lapicero…

La bomba tiene múltiples beneficios pero a mi manera de ver tiene un problema. La persona usuaria no utiliza insulina basal y cuando algo como lo que le sucedió a Clemente, le pasa a alguien, los niveles de azúcar se elevan notoriamente en periodos muy cortos. Se puede decir de una manera más fácil de entender: quedan completamente desprotegidos sin ninguna gota de insulina en el cuerpo.

Descartando más factores, revisé la insulina y su fecha de vencimiento, pero se vencía el año entrante. Tampoco estaba enfermo, la verdad es que no sabía que más hacer. Lo cierto es que estábamos haciendo todo lo necesario pero algo seguía sin funcionar correctamente. Para rematar el sensor de la bomba dejó de funcionar durante la noche, no nos despertamos y Clemente amaneció en cifras bastante altas y por su estado creo que llevaba un buen rato así: el dolor de estómago era terrible, náuseas incontrolables, sed excesiva, orinadera  y mucho mareo con dolor de cabeza.

Tomada de: Adulto sano. Disponible en: http://adultosano.com/diabetes/cetoacidosis-diabetica-una-complicacion-temida-mundo-medico/

Estos síntomas son claves para reconocer que el azúcar esta alta en el cuerpo pero cuando se manifiestan todos juntos es que definitivamente algo no está bien.

La cetoacidosis es una complicación grave de la diabetes en la que el cuerpo produce un exceso de ácidos en la sangre (cetonas). El cuerpo hace esto cuando no tiene suficiente insulina para usar glucosa como fuente de energía. Cuando las cetonas se acumulan en la sangre, esto hace que la sangre sea más ácida. Todos los síntomas mencionados son una señal de advertencia de que la diabetes está fuera de control y se necesita actuar de inmediato.

“Un alto nivel de cetonas puede envenenar el cuerpo”. Cuando el nivel es demasiado alto y constante, le puede dar cetoacidosis diabética.

Lo primero que debemos hacer cuando esto sucede, es proceder a aplicar insulina para bajar los niveles elevados de azúcar en la sangre, tratar de recuperar todos los líquidos perdidos, el azúcar alto produce orinadera como mecanismo de defensa y el cuerpo logre expulsar la cantidad de azúcar retenida en sangre. Sin embargo no sólo se expulsa azúcar, sino sales, potasio entre otros, llevando el cuerpo a una deshidratación de las células.

Debemos de hidratar el cuerpo de inmediato y recuperar todos los electrolitos perdidos. Sin embargo, no deben de consumir suero ya que contiene dextrosa, en este caso es importante llamar al médico para que les recomiende que pueden tomar para facilitar su recuperación.

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Manifestaciones de la diabetes

Algunos síntomas y signos que tienen los niños y los adolescentes cuando inician su diabetes son:

  1. Se acumulan cantidades importantes de azúcar en sangre por no tener la insulina. Las células necesitan energía y el organismo la envía desde los depósitos de glucosa. Se produce la hiperglucemia.
  2. La glucosa se eleva en la sangre por encima de un nivel determinado, como resultado empieza a aparecer en la orina (glucosuria). Para que la glucosa pueda eliminarse por la orina es necesario que se disuelva en cantidades importantes de agua. Por esta razón, la persona con diabetes (y sin diagnóstico) orina muchas veces y en grandes cantidades (poliuria), incluso por las noches.
  3. Para compensar la pérdida de agua por la orina, el niño o adolescente con diabetes tiene mucha sed y bebe mucho líquido (polidipsia).
  4. Al no poder ser utilizada la glucosa, las células reclaman energía y el niño con diabetes trata de compensarlo aumentanto su apetito (polifagia).Los síntomas 2, 3 y 4 se conocen como las tres Ps.
  5. Aunque la persona con diabetes como más, las células no tienen energía suficiente, originándose la movilización de sus energías de reserva y por ello la persona pierde peso, se siente débil y cansado.
  6. Al no tener las células la energía que les proporciona la glucosa, empiezan a utilizar la energía que les proporcionan las grasas, y es ahí en donde aparecen los cuerpos cetónicos que se eliminan también por la orina. El acúmulo de cuerpos cetónicos en sangre se conoce como cetoacidosis.

 

Estos síntomas son los que hacen sospechar la existencia de la diabetes en los niños y los adolescentes. Para confirmar las sospechas, y hacer un diagnóstico de diabetes, se necesita de un simple análisis de la glucosa en sangre. Una vez diagnosticada la diabetes es necesario empezar inmediatamente su tratamiento con insulina.

 

 

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¡No le cortes las alas!

El mayor sentimiento que compartimos los papas de niños diagnosticados con cualquier tipo de enfermedad autoinmune, es el miedo. ¿Hasta qué punto este miedo puede afectar el crecimiento de nuestros hijos?

Cuando tienen una invitación a dormir a otra casa, cuando los invitan a pasar la tarde donde un amigo, son esas ganas de decir no por miedo a que algo le suceda, pero que al mismo tiempo necesitas dejarlo ir porque es lo normal de la vida, pero que no tienes ni idea de explicarle a otra mama como son sus cuidados, que puede hacer, que puede comer y que no debe hacer. El simple hecho de llenarnos la cabeza de cucarachas, creando fantasmas, y escenas donde no los hay nos hace decir sin pensar: NO PUEDE, OTRO DÍA MEJOR.

Como mama de un niño de siete años que fue diagnosticado a los tres años he vivido cada uno de esos sentimientos y de esas etapas.

Les tengo que confesar que muchas veces he dicho no por miedo, hoy en día siento la tranquilidad y la confianza de dejarlo ir delegándole a él toda la responsabilidad.

Cada edad trae su afán, decía mi mama y pues sí, así es.

A veces los creemos incapaces o medio bobitos, pero créanme que hay un instinto de supervivencia dentro de ellos que siempre los lleva a actuar de la manera correcta cuando tienen que tomar una decisión.

Mamás, papás hoy les quiero aconsejar que involucren a sus hijos en el proceso, la toma de decisiones es algo que debemos de hacer siempre contando con su opinión, así algunas veces no sea la correcta. Son esos momentos los que los van a hacer entender su manejo. Muchos de nosotros caemos en el mismo error de decidir por ellos o de decir no antes de que ellos puedan pensar y responder.

La diabetes y su manejo hace parte de la crianza de nuestros hijos, al igual que cualquier valor o norma que les inculquemos, sí los acostumbramos a hacerles todo y a tomar decisiones por ellos llegará el día que ellos tengan que asumir la responsabilidad y no van a tener el conocimiento ni la seguridad de hacerlo.

Como mamás y papás el dolor que sentimos de ver a un hijo en una situación difícil, o de sufriendo, es inexplicable e inigualable, pero no podemos permitir que la tristeza y los sentimientos opaquen a nuestros hijos.

Hoy les pues decir que mi sentimiento hacia la diabetes es el mismo que hace casi cinco años, que no se vuelve más fácil con el tiempo. Simplemente nos volvemos más fuertes y aprendemos a reaccionar y a manejar cada situación.

¡Aférrense de ese futuro en el cual proyectan a sus hijos y luchen por verlos ahí pero permitan que sus hijos sufran, se equivoquen y salgan adelante por si solos!

 

Amalia·Historias·Sentimientos

Amalia: pasión por el futbol

Como ya les conté en un post previo, Amalia fue un regalo de la vida en una época de nuestra vida. Estábamos en la semana 13 del embarazo y fuimos a una de las ecografías más esperadas: ¿será niño? ¿o niña?

La noticia le cayó como un baldado de agua fría a mi esposo, que se soñaba con tener el heredero, un crack, un compañero de vida para jugar y ver fútbol, que por supuesto es su pasión, su verdadero amor.

Una niña? Qué puede hacer uno con una niña además de ponerle vestidos y hacerle cholitos? Preguntó a la salida del consultorio….

Pues si señores, a los tres años Amalia pidió entrar a clases de fútbol. Clases para niños (hombres), de varias edades y varios niveles. Al principio, el profesor, con cierto temor por la niña, la empezó a poner a hacer los ejercicios a un lado y Amalia indignada pidió ser incluida con los demás niños. Cosa que no fue muy bien acogida por los otros niños, quienes la abucheaban y se burlaban cada que ella iba a hacer un tiro o a cobrar un penalty.

Llegó la diabetes a la vida de Amalia, ¿qué va a pasar con el futbol? ¿cómo lo vamos a manejar? efectivamente, nada pasó, esta condición tampoco la iba a frenar!

Amalia tiene algunos cuidados para practicar su deporte, cuidados que le ayudan a mantener controlada su diabetes:

– Chequeo de los niveles de azúcar previo al entrenamiento. 25 minutos antes de empezar revisamos, si está bajita consume algunos carbohidratos, si está alta ponemos insulina y empieza a tomar agua fría.
– En este momento de su vida Amalia juega con su bomba de insulina. Le estorba? Para nada, ella prefiere tenerla consigo, se siente mejor, la bomba es parte de Amalia.
– Si el entrenamiento, o partido, está intensivo o exigente, damos una revisada a los niveles de azúcar para evitar bajones e hipoglicemias.
– Amalia constantemente está atenta a los síntomas que le pueden dar señales de bajas o altas de azúcar.

Pasaron los días, los años. Amalia ha pasado por varias academias y escuelas, cada vez nos pide más y nosotros hemos tratado de acompañarla y apoyarla en el camino.

Finalmente, mi esposo consiguió su compañero de vida para compartir esta pasión!  Esta vez en cuerpo de su niña…. qué más le puede pedir a la vida?

Educativo

La vitamina D puede ser un gran aliado.

A los dos días del diagnóstico de Gabriela, empezamos a recibir muchas visitas, entre esas, estuvo un gran amigo de mi esposo del colegio y endocrinólogo, donde uno de sus consejos fue darle a Gabriela una dosis diaria de Vitamina D.

Seguimos su consejo tal cual, pero poco a poco empece a investigar un poco más y es así como entendí porque era tan importante para Gabriela.

Hay varios estudios que muestran que la Vitamina D esta asociada con la resistencia a la insulina.

La Vitamina D esta presente en las células beta del páncreas, las células betas se apoyan del calcio para producir y secretar insulina, y la insulina como ya sabemos, regula los niveles de azúcar en la sangre.

Que significa entonces?

Que a medida que tengamos una mejor absorción de calcio (gracias a la vitamina D),  le facilitamos el trabajo a la insulina para actuar sobre los niveles de sangre (menor resistencia).

Encontramos también que ayuda a mejorar el ánimo y a decrecer la producción del colesterol malo, siendo el ánimo y el colesterol dos factores de riesgo en nuestros hijos con diabetes.

Ahora, no es tan fácil que logremos tener una alta ingesta de esta vitamina en los niños, ya que la mayor fuente de Vitamina D se logra con la exposición al sol, lo cual puede también convertirse en un riesgo para cualquier menor de edad.

Adicionalmente, aunque hay algunos alimentos que pueden ser fuente como algunos pescados, aceite de hígado o, otros fortificados como la leche, la margarina, jugos y cereales, las dosis son muy pequeñas.

De ahí que una gran recomendación que me hizo fue buscarla en un suplemento, es por esto que usamos estas pastillas, una dosis diaria, NO tienen azúcar y saben a chicle!

Gabriela las toma todos los días en la mañana y de hecho su hermanita, dos años menor también las consume.

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IMPORTANTE:

  • NO DEBEN TENER AZÚCAR.
  • LEER LA TABLA NUTRICIONAL Y VALIDAR LA INFORMACIÓN.
  • VALIDAR SU CONSUMO CON SU MEDICO.
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Clemente: ver a tu hijo sufrir

Las veces anteriores les he hablado de mis sentimientos, y de la condición de Clemente, pero la verdad es que nunca les he contado acerca de sus sentimientos y de lo que él piensa sobre la diabetes.

La verdad esta es la hora o el momento que no tengo muy claro cuáles son sus sentimientos hacia ella, si la quiere o no, pero siento en lo más profundo de mí ser que no la quiere y que se siente mal.

Todos los años cambian, el crece, va madurando, va entendiendo un poco más, empieza a cuestionar, pero sobre todo empieza a conocer que así como este mundo tiene cosas maravillosas también puede tener personas y cosas no tan maravillosas que en algunas ocasiones cuestionan su condición médica no tan amablemente como nosotros desearíamos.

Como su madre he sentido muchas tristeza pero el verlo sufrir por tener diabetes por querer ser “normal” como dice él, por lamentar la injusticia de la vida que él tenga diabetes y sus amigos no, por compararse con los demás con lo que comen y lo que él no, por manifestar su cansancio, su dolor, su agotamiento de pincharse los dedos, mandarse el bolus, contar carbohidratos. Yo quisiera gritarle a los cuatro vientos que tiene toda la razón que yo también siento lo mismo pero la realidad es que no.

Soy su pilar y su ejemplo a seguir!

Pero es un dolor, una pena que desgarra el alma, unas lágrimas incontenibles y unas ansias locas sobreprotectoras de querer cuidarlo para siempre pero que todo eso lo debo de sentir y vivir en silencio por qué no lo debo de hacer.

Yo siempre les he dicho que de nosotros sus padres depende su futuro, si yo le demuestro lastima, miedo y cobardía así mismo crecerá el y se enfrentara al mundo de la manera incorrecta.

Tengo muy claro que mi misión como madre en el tiempo que la vida me lo permita es criarlo y educarlo aceptando su enfermedad y viviendo lo que tiene que vivir día a día con ella.

Mi mejor manera de apoyarlo es aceptando y respetando su tristeza porque tiene todo el derecho de sentir pero nunca debería de lamentarse por lo que los otros tienen y el no. Día a día la vida se encarga de demostrarnos que es difícil pero que al mismo tiempo es perfectamente maravillosa y que siempre van a existir personas con mayores dificultades que nosotros y en diferentes posiciones que quizás solo tener Diabetes o tener una bomba de insulina, un buen manejo sea lo que deseen en comparación de lo que viven día a día.

Yo lo veo así: o aceptas la diabetes en tu casa y la tratas con amor y así mismo te tratara ella o no la aceptas la tratas mal y así mismo te pagara ella.

Mi pregunta para ustedes es la misma que le hago a Clemente casi todos los días:

¿Qué te falta para ser feliz?